Los investigadores del CISeAL Xavier Sánchez y Ruth Jimbo participaron en un estudio que analizó la relación entre los comportamientos promotores de la salud y la presencia de depresión, ansiedad y consumo riesgoso de alcohol en médicos residentes ecuatorianos, en un contexto caracterizado por altas demandas laborales, largas jornadas y limitaciones estructurales en el acceso a servicios de salud mental. Mediante una encuesta transversal aplicada a 307 residentes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, se utilizaron instrumentos validados para evaluar síntomas depresivos, ansiedad, consumo de alcohol y hábitos de salud, junto con variables sociodemográficas y de formación. Los resultados evidenciaron una elevada prevalencia de depresión (38,8%) y ansiedad (33,9%), así como un 12,1% de consumo riesgoso de alcohol, confirmando una carga significativa de problemas de salud mental en esta población. Se observó una fuerte correlación entre depresión y ansiedad, y una asociación inversa consistente entre ambas y los comportamientos saludables, especialmente aquellos relacionados con la actitud mental positiva, las prácticas de autocuidado y la alimentación.
Los análisis mostraron que un mayor puntaje en comportamientos promotores de la salud redujo de manera significativa la probabilidad de presentar depresión y ansiedad, mientras que se observó una mayor probabilidad de consumo riesgoso de alcohol en residentes de programas quirúrgicos y en quienes reportaron uso de tabaco. Factores como mayor edad y sexo masculino se relacionaron con menor riesgo de depresión, y la presencia de comorbilidades y turnos nocturnos se vinculó con peores indicadores de bienestar. A pesar de las extensas jornadas laborales, estas no explicaron por sí solas las diferencias en salud mental, lo que sugiere que los estilos de vida y los recursos psicosociales tienen un peso determinante. En conjunto, el estudio resalta la necesidad de implementar intervenciones integrales que fomenten hábitos saludables, reduzcan el estigma en torno a la salud mental y fortalezcan los sistemas de apoyo institucional, no solo para mejorar la calidad de vida de los residentes, sino también para proteger la seguridad de los pacientes y la sostenibilidad del sistema de salud en el país. ¿Quieres conocer en detalle cómo estos hallazgos pueden transformar la formación médica y el bienestar de los profesionales de la salud?
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https://www.frontiersin.org/journals/public-health/articles/10.3389/fpubh.2025.1715795/full

