El presente estudio, desarrollado con la participación de la Dra. Anita Villacís, analiza de manera crítica las limitadas estructuras de supervisión ética para la investigación con animales en el Ecuador, en un contexto donde la productividad científica es alta pero los mecanismos institucionales de control siguen siendo insuficientes. A partir de esta problemática, la investigación propone un marco bioético para la creación de un Comité de Ética en Investigación Animal (CEIA) en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), especialmente orientado a áreas como Biomedicina y disciplinas afines. El análisis se sustenta en una revisión cualitativa de políticas y lineamientos de 20 universidades líderes a nivel mundial, seleccionadas mediante muestreo estratificado del ranking QS 2020 en Ciencias de la Vida y Medicina, cuyos documentos fueron codificados y analizados con el software Atlas.ti. Los resultados evidencian que el principio de Refinamiento es el más desarrollado a nivel internacional, seguido por Reducción y, en menor medida, Reemplazo, lo que refleja una fuerte preocupación por minimizar el sufrimiento animal mediante el manejo adecuado, el control del dolor, los criterios humanitarios y el bienestar integral.
El estudio reafirma que el uso de animales en investigación solo es éticamente justificable cuando no existen alternativas científicamente válidas y cuando los beneficios potenciales superan los daños causados, en concordancia con el principio de las 3Rs. En el caso ecuatoriano, aunque el marco normativo reconoce dichos principios y el país destaca por el reconocimiento constitucional de los Derechos de la Naturaleza, persiste una brecha significativa en la implementación de comités institucionales de ética, situación que limita la autonomía, eficiencia y competitividad científica de instituciones como la PUCE. Frente a este escenario, la investigación concluye que la creación de un CEIA institucional no solo es una exigencia normativa y ética, sino también una estrategia clave para fortalecer la cultura de investigación responsable, garantizar el bienestar animal, optimizar los procesos de evaluación ética y posicionar a la universidad en estándares internacionales de excelencia científica, convirtiéndose además en un modelo replicable para otras instituciones del Ecuador y América Latina.
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https://doi.org/10.1163/25889567-bja10070?urlappend=%3Futm_source%3Dresearchgate.net%26utm_medium%3Darticle

